Monasterio Cisterciense Santa María la Real de Villamayor de los Montes -Burgos, España-

Claustro

EN MARCHA

Una hermana guía tu visita a
Nuestro Monasterio
Fin de semana y festivos de 10:45h-18:00h

Entre semana acompañamos grupos
con cita previa en el 947189001

 



ORAR A PARTIR DE LA LECTIO DIVINA

COMPARTIR FRATERNO DE LA HERMANA ROSALÍA

FOTOROSALÍA DURANTE SU ESTUDIO DE LA PALABRA DE DIOS

ROSALÍA DURANTE SU ESTUDIO DE LA PALABRA DE DIOS

Rosalía también nos mostró su profundización en el libro que le fue asignado esta cuaresma. Se trata de un libro del P.Bernardo Olivera (antiguo Abad general de la orden cisterciense de la estrecha observancia) explica qué representa la lectio divina para nuestra vida como monjas. Rosalía se centró en las consideraciones prácticas, cuando nos vemos ante la Sagrada Escritura, a lo largo de la jornada monástica.

FOTO

ORACIÓN CON LA LECTIO DIVINA

La lectio divina es considerada como una de las prácticas fundamentales y se reserva una parte importante de la jornada monástica. Es una forma de lectura contemplativa, sigue las huellas de la tradición patrística y monástica. Allí es donde buscamos nuestra relación con Dios.

Hay tres alas espirituales que consideramos en el momento de la lectio divina y son: la lectura, la meditación, y la oración. En la lectio no leemos cualquier libro sino la Sagrada Escritura que contiene la palabra de Dios. Primero nos leemos la lectura y esa lectura intentamos meditarla. No leemos para saber más sino para alimentar el corazón y crecer en inteligencia. Es el momento de dialogar solo con Dios y no para leer otras lecturas fuera de la Sagrada Escritura o preocuparse por otras cosas. Si eso ocurre cuando hacemos la lectio, la lectura vuelve como un monólogo pero no el diálogo con Dios.

La manera de hacer la lectio es no pasar hoja tras otra, sino leer sin prisa, en silencio, lenlibro-1tamente, meditando y orando un texto bíblico. En el punto de meditación es cuando también reflexionamos muy dentro de la lectura, para entender lo que dice y ¿Qué está intentando comunicar nuestra relación con la lectura? La lectura y la meditación son la voz de Dios que está hablando con nosotras en ese momento. Siempre es bueno que recordemos que lo primero de todo es que la lectura debe acompañarse de la oración, porque Dios habla cuando oramos y escucha cuando leemos sus palabras.

Muchas veces cuando hacemos la lectura ocurren algunas dificultades pero con tiempo nos damos cuenta de que solo interrumpen la lectio. Por ejemplo, perdemos el tiempo buscando una lectura que va bien o que nos gusta mucho más que las otras. Todo lo que está escrito en la Sagrada Escritura es importante; sea en cual sea la parte del libro. Hay que pasar por todo aunque no entendemos al principio, pero lo iremos repitiendo varias veces. No importa cuántas veces se repita. La palabra que cae en la tierra buena efectivamente produce buenos frutos, pero por si acaso no entendemos nada de nada, es preferible coger las lecturas de cada día y seguirse preparando. Es un modo de prolongación de la liturgia también se suele decir, antes de la misa.

Aparte de eso, hay también quien ya conocía el texto y por eso no solemos profundizar en el. Siempre ocurre algo nuevo y no hay problema si repetimos el texto.

Otro problema es que cuando estamos leyendo la lectura, una puede tener sueño. Eso significa que algo falta en ella. Puede ser que no ha tenido bastante tiempo para descansar y al final no va a poder soportar el sueño hasta que descanse.



« RELATIVIDAD DE LAS CRIATURAS EN SAN RAFAEL, MONJE CISTERCIENSE CRÓNICA DE SOR MARTA »

Monasterio Cisterciense
Santa María la Real


09339 Villamayor de los Montes
Burgos - España
Telf. 947 18 90 01
info@monasteriodevillamayor.com
Recibe nuestro newsletter